Fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes, extendida a toda la Iglesia por el papa Inocencio XII en 1696.
Por qué el 24 de septiembre
La elección de la fecha conmemora la aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco y la fundación de la Orden de la Merced. Desde el siglo XVII, la festividad se celebra universalmente este día, en que las comunidades mercedarias y las parroquias de la advocación renuevan su devoción a la Madre de la libertad.
En muchos lugares la fiesta se prepara con una novena —del 15 al 23 de septiembre— que culmina en la misa solemne del día 24.
Tradiciones de la celebración
Misa solemne
El corazón de la fiesta es la Eucaristía, celebrada con especial solemnidad en los templos dedicados a la advocación.
Procesiones
En numerosas comunidades, la imagen de la Virgen es llevada en procesión por las calles, acompañada por los fieles.
Fiesta popular
Cantos, música tradicional y encuentros comunitarios completan una jornada de fe y celebración.
Una jornada de gracia
Para quienes llevan el nombre de Mercedes, el 24 de septiembre es también su onomástico, una ocasión para celebrar en familia. Y para las comunidades mercedarias de todo el mundo, es el día central de su año, en que se renueva el compromiso con el carisma de la libertad y el servicio.
La fiesta invita a todos —devotos, familias, comunidades— a dar gracias por las mercedes recibidas y a renovar la confianza en la intercesión maternal de María.